Catarina Marina: Libros para Niños




Algunas de nuestras recomendaciones:

JUAN VILLORO
El libro salvaje
Fondo de Cultura Económica
Colección A la Orilla del Viento
México, 2008
Ilustraciones de Gabriel Martínez Meave

Tras la separación de sus padres, Juan pasa unas vacaciones en casa de su excéntrico tío Tito, poseedor de una extensa y variopinta biblioteca dispersa entre las habitaciones de su casona laberíntica. Estimulado por su tío, Juan se da a la tarea de encontrar un libro muy especial, un libro huidizo que no se deja leer por cualquiera. Esta búsqueda lo llevará a comprender las misteriosas relaciones que surgen entre un lector y sus libros, y la forma compleja en que se van entretejiendo las historias que se leen con las historias que se viven. Juan saldrá de esta aventura no solamente convertido en lector, sino también enamorado por primera vez en su vida.

El autor habla sobre las excentricidades de su tío Tito:
Tuve un tío que también se llamaba Tito y que era cazador profesional. Durante años puso trampas para coyotes en los desiertos de San Luis Potosí, luego cazó borregos cimarrones y fue guía de cazadores que perseguían jaguares en las selvas. Podía resolver cualquier duda a partir de su trato con los animales. Para él, la vida salvaje era la enciclopedia completa del mundo. Si tenías un problema con un amigo, te contaba alguna cosa sobre los hábitos de los jabalíes y así te ayudaba a entender tu problema. No necesitaba más información porque los animales integraban para él un cosmos. Imaginé la biblioteca del tío en mi novela de un modo similar: los libros son criaturas vivas que pueden explicar el mundo entero. Tienen costumbres caprichosas y deben ser entendidos a partir de sus variados hábitos. La biblioteca es un cosmos orgánico.

Juan Villoro comenta sobre el mejor momento para inculcar la pasión de la lectura:
Me parece ideal comenzar en la primera infancia. Si uno de los padres lee en voz alta, el libro se convierte en una forma del afecto. Soy hijo de universitarios pero nunca me leyeron ni me regalaron libros infantiles. Un dato curioso es que mi padre hizo una de las muchas versiones que hay de El Principito, pero sólo lo supe muchos años después. Quizá escribo libros infantiles y juveniles para inventarme una infancia alterna. En el caso del protagonista de El libro salvaje, la lectura comienza por una situación forzada. Sus padres se divorcian y él descubre lo que significa la soledad. Por primera vez necesita llenar de sentido su vida. Los libros le permiten pasar por este rito de paso y luego lo llevan a otro, tal vez más significativo, que es el de descubrir el amor y asociarlo con la lectura.

JORDI SERRA I FABRA
El niño que se cayó en un agujero
Libros del Zorro Rojo
Colección Big Bang
Barcelona, 2008
Ilustraciones de Riki Blanco

Como muchas historias célebres, ésta también comienza con una caída. Un día como cualquier otro, Marc cae inesperadamente en un hoyo y se queda atorado sin poder salir. Pide ayuda, pero nadie parece querer o poder ayudarlo. Ancianos y niños, mujeres y hombres, sacerdotes y soldados, ladrones y turistas, periodistas y políticos: la sociedad entera desfila ante él, pero todos encuentran una razón para no intervenir. El mundo de los hombres, visto a ras de tierra, se revela como un universo frío, cruel e indiferente, un mundo al revés, en donde los únicos cuerdos y solidarios, capaces de ver claramente a un niño caído en un agujero, son los perros vagabundos y los pordioseros. ¿Qué deberá hacer Marc para salir del hoyo? Un libro sobre ideas importantes, como la solidaridad y la necesidad de encontrar una voz que le permita a uno afirmarse y ser escuchado.

Sobre cómo leer le salvó la vida a Jordi Serra i Fabra

Nací pobre, tartamudo y con pocas posibilidades de estudiar algo importante. Es más, de lo que he estudiado no recuerdo nada, pero en cambio lo que he leído todo. Yo quería ser libre, viajar, que nadie me diera órdenes, no quería que me contaran 'películas' sino estar yo en ellas. Iba para marginado social, con una vida anodina, y leer le dio alas a mi imaginación, me hizo ser una persona. Y no hablo de 'cultura'. Los que no leen están condenados al vacío, a la ignorancia en un mundo que probablemente los devorará. No se puede pensar ni razonar de adultos sin haber ejercitado la mente en la infancia y la adolescencia. Leer es de lo más divertido que hay porque es uno de los pocos placeres individuales que nos quedan. Lo malo es que muchos lo consideran 'aburrido', y eso es como estar muerto de antemano.


www.catarinamarina.com

Plaza Cuernavaca
Sección Casa Blanca
(arriba de Banamex)
Vicente Guerrero 110
Cuernavaca, Morelos, México

(777) 318.8211

martes a domingo 10:30 am - 7:00 pm