Reseña: Ambivalencia, adolescencia y “La guarida de las Lechuzas”


La guarida de las Lechuzas

Antonio Ramos Revillas
Ilustraciones de Isidro R. Esquivel
Ediciones El Naranjo, México 2013
125 p.
Jóvenes lectores (13 años en adelante)
Uno de los 20 libros ganadores del Premio Fundación Cuatrogatos 2014


 

Hace algunas noches me pude echar, finalmente y de una sola sentada, La guarida de las Lechuzas de Antonio Ramos Revillas. ¡Qué gran satisfacción leer un libro que puedo recomendarle con tanta seguridad tanto a jóvenes como adultos! Con excelente ritmo, prosa elegante y una historia que te envuelve de inmediato, esta novela tiene muchos ecos de esa buena literatura que tanto saboreé en mi adolescencia y que no siempre logro encontrar: un poco de S. E. Hinton, algo de J.D. Salinger, e incluso esa gran autora juvenil Judy Blume.

No sé si los adolescentes siguen o no leyendo a S. E. Hinton. Sin duda The Outsiders Rumble Fish (esta última adaptada al cine por Francis Ford Coppola en 1983, y titulada La ley de la calle en español) fueron ritos de pasaje para muchos de los que fuimos adolescentes en los años ochenta y noventa, y en particular los que consumíamos literatura norteamericana. Quizás la película  –que, por cierto, yo no descubrí hasta mucho después de que saliera, cuando yo ya tenía veintitantos años– todavía logre crear un puente con ellos, por medio de esa cruda intensidad en blanco y negro que la hecho permanecer como un clásico “de culto”. De cualquier manera, algo del sabor de esa autora está en La guarida también.

 


 

Por alguna razón, además, me dieron ganas de releer inmediatamente después a ese otro texto de referencia más cercana a nuestra realidad mexicana, Las batallas en el desierto del maestro José Emilio Pacheco, a quien tan recientemente perdimos… y no hay nada mejor que leer un libro que te lleve impulsivamente a leer otro libro, a devorarlo ya. 

Por lo pronto, aquí la marginación se explora desde distintas perspectivas, en este contexto mexicano y al mismo tiempo universal. En La guarida de las Lechuzas, el protagonista, David, pierde su inocencia de sopetón en la primera página, con una piedra en la mano que golpea contra el rostro de Luis, el bully que le ha hecho la vida imposible en la secundaria. En ese primer capítulo enfrenta a la policía, a los padres de su bully, a sus propios padres, y rompe ese primer tabú que le permite darle la espalda a su padre y salir de la casa, desobedeciéndolo; pero eso también significa que enfrenta por primera vez, en vivo y en directo, esa sensación de soledad, ambivalencia y vulnerabilidad que proporciona el momento de dejar atrás la niñez.

En la familia del protagonista se intuye la tensión entre los padres que el joven no llega del todo a entender aún, aunque sigue siendo una familia nuclear y relativamente estable; su amigo Ulises, o “Vampiro”, es un chico marginado por una enfermedad inusual que lo vuelve muy sensible a la luz del sol y solo le permite salir de noche y socializar por medio de las redes sociales. Por otro lado, Mariles, el chico con el que David hace migas y que lo comienza a jalar dentro de la pandilla de las Lechuzas, vive una realidad distinta a la de David, abandonado por sus padres en casa de una abuela, con ganas de seguir yendo a la escuela pero sin las herramientas sociales para hacerlo de otra manera que por medio del bullying y las pandillas. Así, seguimos la historia al lado de David, quien sostiene siempre esa piedra –ahora imaginaria– en la mano, sin saber bien a bien a dónde la va a arrojar.  

“Con una sólida estructura, un ritmo narrativo que no decae y una prosa elegante y expresiva, la trama nos conduce con pulso firme en una exploración del mundo de las pandillas escolares y de la búsqueda de los valores individuales. El descubrimiento del amor, la amistad y las con frecuencia difíciles relaciones paterno-filiales se suman a los motivos que desarrolla esta obra sensible e inteligente”, dice la reseña de la Fundación Cuatrogatos al reconocer a este título entre los mejores de 2014

Una lectura muy recomendable para adolescentes y adultos. 




Más reseñas:

Premio Fundación Cuatrogatos 2014

Página de Dalina Flores 

Página de La Bauba

 

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